La obesidad no afecta únicamente el peso. Se trata de una enfermedad metabólica compleja que afecta el funcionamiento global del organismo y se asocia con más de 200 complicaciones de salud, como la diabetes tipo 2 y la hipertensión arterial. Sin embargo, surge una pregunta crucial: ¿la obesidad causa cáncer?
La respuesta requiere ciertos matices. La evidencia científica ha demostrado que el exceso de adiposidad y la grasa visceral incrementan el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer. Esto no significa que todas las personas con obesidad vayan a padecer la enfermedad ni que el peso sea el único factor determinante; sin embargo, existe una probabilidad significativamente mayor de presentarla.
En este artículo explicaremos la diferencia entre sobrepeso u obesidad, cómo se vincula el exceso de grasa corporal con el cáncer y por qué entender este nexo resulta fundamental para prevenir complicaciones y abordar la enfermedad de manera integral.
¿Qué se considera obesidad?
Según la OMS la obesidad se caracteriza por una acumulación excesiva de tejido adiposo a nivel general que puede afectar la salud. Una de las herramientas utilizadas para clasificarla es el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la estatura en metros al cuadrado:
IMC = peso (kg) / estatura² (m)

En adultos, generalmente se considera:
- IMC de 25 a 29,9: sobrepeso.
- IMC de 30 a 34,9: obesidad grado 1.
- IMC de 35 a 39,9: obesidad grado 2.
- IMC de 40 a 49,9: obesidad grado 3.
- IMC de 50 o más: obesidad grado 4 o súper obesidad.
Sin embargo, el IMC es una herramienta de clasificación y no mide directamente la cantidad ni la distribución de grasa corporal. Por eso, una valoración médica puede incluir composición corporal, antecedentes, enfermedades asociadas y otros factores metabólicos.
¿Qué relación existe entre el cáncer y la obesidad?
La relación entre obesidad y cáncer ha sido estudiada durante décadas. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) y otras organizaciones científicas han identificado una asociación entre la mayor cantidad de grasa corporal y un mayor riesgo de determinados tipos de cáncer.
El exceso de tejido adiposo puede modificar el entorno hormonal y metabólico del organismo, favoreciendo procesos relacionados con el desarrollo de algunos tumores y proliferación de células cancerígenas.
Entre los mecanismos estudiados se encuentran:
- Inflamación crónica de bajo y alto grado.
- Resistencia a la insulina e hiperinsulinemia.
- Alteraciones en factores de crecimiento, como el sistema IGF-1.
- Cambios en las hormonas sexuales, especialmente los estrógenos.
- Alteraciones metabólicas relacionadas con el exceso de tejido adiposo.
Estos mecanismos pueden influir en la proliferación celular y crear condiciones que favorezcan el desarrollo de determinados cánceres.
¿Cuáles son los 13 tipos de cáncer relacionados con la obesidad?
El National Cancer Institute (NCI) señala una asociación entre el exceso de peso corporal y un mayor riesgo de desarrollar 13 tipos de cáncer:
- Adenocarcinoma de esófago.
- Cáncer de mama en mujeres después de la menopausia.
- Cáncer colorrectal.
- Cáncer de endometrio.
- Cáncer de vesícula biliar.
- Cáncer de la parte superior del estómago.
- Cáncer de riñón.
- Cáncer de hígado.
- Cáncer de ovario.
- Cáncer de páncreas.
- Cáncer de tiroides.
- Meningioma.
- Mieloma múltiple.
La relación no tiene la misma intensidad para todos estos tipos de cáncer y puede variar según el sexo, la edad, el grado de adiposidad y otros factores.
Fuente: National Cancer Institute, Obesity and Cancer.
¿Por qué la obesidad puede aumentar el riesgo de cáncer?
El tejido adiposo no es simplemente un depósito de energía. Es un tejido metabólicamente activo que produce sustancias capaces de influir en diferentes procesos del organismo.
Inflamación crónica
La obesidad puede generar un estado de inflamación crónica de bajo grado. La inflamación persistente puede favorecer cambios celulares y alterar el entorno en el que se desarrollan determinados tejidos.
Insulina y factores de crecimiento
La resistencia a la insulina, frecuente en personas con obesidad, puede provocar que el organismo produzca mayores cantidades de insulina.
La hiperinsulinemia y las alteraciones del sistema IGF pueden estimular señales relacionadas con la proliferación y supervivencia celular.
Hormonas sexuales
El tejido adiposo participa en el metabolismo de las hormonas sexuales.
Después de la menopausia, por ejemplo, una mayor cantidad de tejido adiposo puede contribuir a niveles más elevados de estrógenos, mecanismo que se ha relacionado con un mayor riesgo de algunos cánceres, especialmente el cáncer de endometrio y determinados tipos de cáncer de mama.
Obesidad, diabetes tipo 2 y cáncer: ¿qué relación existe?
La relación entre obesidad y cáncer también está conectada con la diabetes tipo 2 y las alteraciones metabólicas.
La diabetes tipo 2 no significa que una persona vaya a desarrollar cáncer, ni puede considerarse una causa directa de todos los tumores. Sin embargo, las personas con diabetes tipo 2 presentan un mayor riesgo de determinados tipos de cáncer.
La American Diabetes Association señala asociaciones entre diabetes y cánceres como los de:
- Hígado.
- Páncreas.
- Endometrio.
- Mama.
- Colon y recto.
- Vejiga.
¿Por qué pueden relacionarse estas enfermedades?
En muchos casos comparten factores de riesgo, como:
- Obesidad.
- Edad.
- Sedentarismo.
- Alimentación poco saludable.
- Alteraciones metabólicas.
Además, la resistencia a la insulina, la hiperinsulinemia y la inflamación crónica son mecanismos que se han estudiado como posibles conexiones entre las alteraciones metabólicas y determinados tipos de cáncer.
Fuente: American Diabetes Association, Diabetes and Cancer.
¿Cómo reducir el riesgo de cáncer relacionado con la obesidad?
No existe una forma de prevenir todos los tipos de cáncer. Existen factores genéticos, ambientales y otros elementos que no pueden modificarse.
Sin embargo, mantener un peso saludable, realizar actividad física, llevar una alimentación equilibrada, evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol son medidas importantes para reducir el riesgo de diferentes enfermedades, incluido algunos tipos de cáncer.
En las personas que ya viven con obesidad, el objetivo no debería ser únicamente perder peso por razones estéticas.
El tratamiento debe enfocarse en mejorar la salud metabólica y reducir las complicaciones asociadas a la enfermedad.
Dependiendo del grado de obesidad y las condiciones de cada paciente, pueden considerarse diferentes alternativas:
- Tratamiento nutricional.
- Actividad física adaptada.
- Acompañamiento psicológico cuando sea necesario.
- Tratamiento farmacológico para la obesidad.
- Procedimientos endoscópicos en pacientes seleccionados.
- Cirugía metabólica o bariátrica cuando está indicada.
¿Tratar la obesidad puede reducir el riesgo de cáncer?
Sí, absolutamente, la evidencia indica que evitar el exceso de peso y mantener un peso saludable puede disminuir el riesgo de varios cánceres relacionados con la obesidad. En personas que ya presentan obesidad, el tratamiento puede mejorar diferentes alteraciones metabólicas y reducir factores relacionados con el riesgo de enfermedad.
Sin embargo, no debe afirmarse que una cirugía, medicamento o pérdida de peso “previene” o “cura” el cáncer. La relación entre peso corporal y cáncer es compleja y depende de múltiples factores.
Por eso, tratar la obesidad debe entenderse como una estrategia de salud integral.
¿Cuáles son los mejores tratamientos para la obesidad?
El mejor tratamiento para la obesidad depende de la historia clínica y del estado de salud de cada paciente. En algunos casos, el aumento de peso se debe a un evento temporal, como el embarazo o un incremento de peso corto, donde ajustar la alimentación y adoptar hábitos saludables puede ser suficiente para ver mejoras significativas.
Sin embargo, para quienes han intentado múltiples métodos sin éxito, llevan años viviendo con exceso de peso o presentan enfermedades asociadas (como diabetes tipo 2, hipertensión, dolor articular o afecciones digestivas), la cirugía bariátrica no solo es la alternativa más efectiva para perder peso a largo plazo, sino un tratamiento integral con un alto alcance médico para mitigar y controlar estas complicaciones.
Preguntas frecuentes
¿Tener obesidad significa que voy a tener cáncer?
No. La obesidad aumenta el riesgo de determinados tipos de cáncer, pero no significa que todas las personas con obesidad desarrollarán cáncer. También intervienen factores genéticos, ambientales, hormonales, conductuales y otros aspectos de salud.
¿Qué tipo de cáncer está más relacionado con la obesidad?
La relación varía según el tipo de cáncer. Existe evidencia consistente para varios tumores, entre ellos cáncer de endometrio, adenocarcinoma de esófago, cáncer colorrectal, renal, hepático, de vesícula biliar y algunos tipos de cáncer de mama después de la menopausia.
¿La diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de cáncer?
Las personas con diabetes tipo 2 presentan un mayor riesgo de determinados tipos de cáncer. Ambas enfermedades comparten factores como obesidad, edad, sedentarismo y alteraciones metabólicas.
¿Bajar de peso reduce el riesgo de cáncer?
Mantener un peso saludable está asociado con un menor riesgo de varios cánceres relacionados con el exceso de peso. En personas con obesidad, el tratamiento también puede mejorar alteraciones metabólicas importantes.
¿La cirugía bariátrica puede ayudar a disminuir los riesgos relacionados con la obesidad?
La cirugía bariátrica puede producir una pérdida de peso importante y mejorar enfermedades metabólicas en pacientes seleccionados. Algunos estudios también han encontrado asociaciones entre cirugía bariátrica y una menor incidencia de determinados cánceres relacionados con la obesidad. Sin embargo, la cirugía no debe considerarse un tratamiento contra el cáncer.
Fuentes científicas e informes clínicos
- National Cancer Institute (NCI). Obesity and Cancer.
https://www.cancer.gov/about-cancer/causes-prevention/risk/obesity - Lauby-Secretan B, et al. Body Fatness and Cancer — Viewpoint of the IARC Working Group. New England Journal of Medicine. 2016;375:794–798.
https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMsr1606602 - American Cancer Society. Obesity and Cancer.
https://www.cancer.org/cancer/risk-prevention/diet-physical-activity/body-weight-and-cancer-risk.html - American Diabetes Association. Diabetes and Cancer.
https://diabetes.org/es/sobre-la-diabetes/prevencion-de-la-diabetes/diabetes-y-cancer - World Cancer Research Fund / American Institute for Cancer Research. Diet, Nutrition, Physical Activity and Cancer: a Global Perspective.
https://www.wcrf.org/diet-activity-and-cancer/ - International Agency for Research on Cancer (IARC). Body Fatness and Cancer.
https://publications.iarc.fr/








