Las inyecciones para bajar de peso se han convertido en una de las alternativas terapéuticas más conocidas para el manejo de la obesidad y el sobrepeso asociado a determinadas enfermedades. Medicamentos como la semaglutida, la liraglutida y la tirzepatida actúan sobre mecanismos relacionados con la regulación del apetito y la sensación de saciedad, lo que puede favorecer una reducción significativa del peso corporal en pacientes que cumplen con los criterios para recibir este tratamiento.
Sin embargo, es importante aclarar que estos medicamentos no fueron desarrollados originalmente como tratamientos exclusivos para la pérdida de peso, sino que surgieron para el manejo de otras condiciones metabólicas y, posteriormente, demostraron efectos relevantes sobre el peso corporal.
Pero es importante entender algo desde el principio: no son quemadores de grasa, suplementos ni medicamentos para utilizar por moda.
Son tratamientos médicos (también llamados Peptidos) que actúan sobre mecanismos relacionados con el apetito, el metabolismo y la glucosa. Por eso deben utilizarse con indicación y seguimiento profesional.
En este artículo te explicaremos de forma sencilla qué son las inyecciones para adelgazar, cómo funcionan, quién puede ser candidato, qué efectos secundarios pueden producir y qué sucede cuando se dejan de utilizar. Todo esto, explicado por nuestros especialistas en obesidad.
¿Qué son las inyecciones para bajar de peso?
Las inyecciones para bajar de peso son medicamentos que ayudan a controlar el apetito, la sensación de saciedad y la glucosa, facilitando que algunas personas reduzcan la cantidad de alimentos que consumen. Entre los medicamentos más conocidos se encuentran:
- Liraglutida (Saxenda): utilizada para el manejo del peso bajo determinadas indicaciones, su dosis regularmente es semanal.
- Semaglutida (Ozempic y Wegovy): utilizada para diabetes tipo 2 y, en una presentación específica, para el manejo del peso, su dosis es diaria.
- Tirzepatida (Mounjaro y Zepbound): que actúa sobre dos vías hormonales y tiene indicaciones tanto para diabetes tipo 2 como para el manejo del peso, este medicamento se suministra de forma semanal y ha demostrado mejores efectos sobre la pérdida de peso.
Estos medicamentos no funcionan como un “quemador de grasa”. Su principal efecto es modificar las señales que intervienen en el hambre, saciedad y regulación de la glucosa. Al sentir menos hambre y mayor saciedad, el paciente puede consumir menos alimentos y, con el tiempo, reducir su peso.
¿Cómo funcionan las inyecciones para bajar de peso?
Aunque cada medicamento tiene características diferentes, muchos actúan sobre hormonas que participan en la regulación del apetito y el metabolismo. En términos generales, pueden producir cuatro efectos importantes:
1. Reducción del apetito
Cuando se usa el medicamento, la mayoría de personas sienten menos hambre durante el día, lo que los obliga a ingerir menos alimentos, además, tienen menos deseos de comer entre las comidas principales.
2. Aumentan la saciedad
La sensación de llenura puede permanecer durante más tiempo.
3. Ayudan a controlar los antojos
Al modificar las señales relacionadas con el apetito como la Grelina, algunas personas experimentan una menor necesidad de comer entre horas.
4. Mejoran el control de la glucosa
Determinados medicamentos de esta familia se utilizan para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y ayudan al organismo a controlar los niveles de azúcar en sangre.
Al reducir el apetito, estos medicamentos suelen hacer que la persona coma menos calorías de las que gasta. Cuando el organismo necesita más energía de la que está recibiendo de los alimentos, empieza a utilizar sus reservas energéticas, principalmente la grasa almacenada, para cubrir esa diferencia. Por eso, de manera simplificada:
Medicamentos → GLP-1 → menos hambre → menor ingesta de alimentos → déficit energético → utilización de reservas de grasa = pérdida de peso.
Pero el cuerpo no utiliza exclusivamente grasa. Durante una pérdida de peso también puede perderse una porción significativa de masa muscular, líquidos y otros tejidos.
Importancia del complemento multidisciplinario
Según el Dr. Camilo Echeverry, miembro de la Sociedad Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica: “Estas inyecciones no pueden ser el eje único y principal de un programa para bajar de peso. Deben complementarse con una alimentación adecuada y actividad física de alto impacto muscular, precisamente porque estos medicamentos inician un proceso catabólico donde se consume masa muscular, tejidos y líquidos. Lo que requiere vigilancia médica y nutricinal del paciente para evitar una disminución de la masa muscular y traer más complicaciones”
¿Cómo saber si soy candidato para estas inyecciones?
El criterio para utilizar un medicamento contra la obesidad no depende únicamente del número de kilos que una persona quiere perder. En general, los medicamentos aprobados para el manejo crónico del peso se indican en adultos con:
- IMC de 30 en adelante, correspondiente a obesidad, indiferentemente si existan enfermedades relacionadas o metabólicas.
- IMC de 27 o más, cuando existe al menos una enfermedad relacionada con el peso, como diabetes tipo 2, hipertensión o alteraciones del colesterol.
Los criterios exactos pueden cambiar según el medicamento y normatividad del país, sin embargo, casi todos los países se alinean a la OMS.
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¿Qué se debe evaluar clínicamente antes del uso de estos medicamentos?
Además del IMC, el especialista en obesidad o endocrinóogo debe revisar:
- Enfermedades asociadas al exceso de peso e intentos para regular la obesidad.
- Antecedentes médicos y salud metabólica.
- Medicamentos que utiliza el paciente para determinar posibles contraindicaciones.
- Alimentación y actividad física
- Antecedentes en el aparato digestivo sobre todo en el estomago, pancreas, hígado e intestinos.
- Situación psicológica y su incidencia con la obesidad.
- Posibilidad de embarazo, cuando corresponda.
Por eso, tener un determinado IMC no significa automáticamente que una persona deba recibir una inyección para bajar de peso.
La decisión corresponde a un profesional después de una evaluación individual.
¿Se da el efecto rebote cuando se dejan de usar las inyecciones?
Sí, puede producirse reganancia del peso después de suspender estos medicamentos. Esto no significa que todas las personas recuperen todo el peso perdido ni que el medicamento haya “dañado” el metabolismo.
La razón es más sencilla: mientras el medicamento está actuando, ayuda a controlar las señales relacionadas con el hambre y la saciedad. Cuando se suspende, ese efecto farmacológico disminuye, lo que puede generar que el paciente comience a estabilizar su metabolismo y señales de hambre.
En algunas personas, el apetito aumenta nuevamente y mantener el peso perdido puede resultar más difícil.
¿Cómo reducir el riesgo de recuperar peso?
No existe una estrategia que garantice que nunca se recuperará peso.
Pero el seguimiento puede ayudar a mantener los resultados.
Algunas medidas importantes son:
- Mantener una alimentación adecuada.
- Desarrollar hábitos sostenibles durante el tratamiento.
- Realizar actividad física de acuerdo con las posibilidades de cada persona.
- Mantener controles médicos y nutricionales.
- Identificar cambios de peso de manera temprana.
- Trabajar aspectos emocionales o conductuales cuando sea necesario.
- Definir con el médico qué estrategia utilizar si se suspende el medicamento.
El objetivo no debería ser depender exclusivamente de la inyección, sino utilizarla como una herramienta dentro de un tratamiento integral.
¿Qué efectos secundarios tienen las inyecciones para adelgazar?
Los efectos secundarios más frecuentes suelen estar relacionados con el aparato digestivo. Entre los más habituales se encuentran:
- Náuseas.
- Diarrea.
- Estreñimiento.
- Vómitos.
- Dolor o molestias abdominales.
- Sensación de llenura.
- Indigestión o reflujo.
En muchos pacientes estos síntomas son más notorios al iniciar el tratamiento o después de aumentar la dosis. Por eso, los medicamentos suelen comenzar con dosis menores y aumentar progresivamente de acuerdo con el producto y la tolerancia del paciente.
La dosis nunca debe modificarse por cuenta propia.
¿Cuáles son los riesgos graves?
Los efectos secundarios más frecuentes no suelen ser graves, pero existen complicaciones poco frecuentes que requieren atención médica. Entre las principales se encuentran:
1. Problemas de la vesícula biliar
Los medicamentos para el control del peso pueden asociarse con un mayor riesgo de cálculos biliares y otras enfermedades de la vesícula.
La pérdida rápida de peso también puede aumentar ese riesgo.
2. Pancreatitis
Se han reportado casos de pancreatitis aguda, una inflamación del páncreas.
El riesgo es poco frecuente, pero puede ser una complicación seria y requiere valoración médica.
3. Deshidratación y problemas renales
Los vómitos o la diarrea intensos pueden provocar una pérdida importante de líquidos.
En determinados pacientes, la deshidratación puede afectar la función de los riñones.
4. Hipoglucemia
El riesgo de glucosa demasiado baja puede aumentar cuando algunos de estos medicamentos se combinan con determinados tratamientos para la diabetes, especialmente insulina o sulfonilureas.
Por eso es importante informar al médico sobre todos los medicamentos que se utilizan.
5. Problemas gastrointestinales importantes
Debido a que estos medicamentos pueden modificar el funcionamiento del aparato digestivo, deben utilizarse con especial precaución en personas con determinados trastornos gastrointestinales.
Dato curioso: La historia detrás de estas inyecciones
Las inyecciones para bajar de peso no aparecieron originalmente como medicamentos para adelgazar. Gran parte de esta familia de tratamientos se desarrolló inicialmente para tratar la diabetes mellitus tipo 2. Durante los estudios y el uso clínico se observó que algunos pacientes tratados con estos medicamentos también experimentaban una reducción del peso corporal. Esto llevó a realizar investigaciones específicas para determinar si ese efecto podía utilizarse de forma segura y eficaz en personas con obesidad.
Los estudios posteriores demostraron que determinadas moléculas podían producir una pérdida de peso significativa, lo que llevó al desarrollo de presentaciones específicamente indicadas para el manejo de la obesidad.
¿Desde cuándo existen estos medicamentos?
Aunque las inyecciones para adelgazar se han vuelto especialmente populares en los últimos 4 años, las moléculas de esta familia llevan tiempo siendo investigadas y utilizadas en medicina.
Algunos hitos relevantes son:
- Liraglutida (Saxenda): aprobada por la FDA para el manejo crónico del peso en 2014.
- Semaglutida (Wegovy): aprobada para el manejo crónico del peso en 2021.
- Tirzepatida (Zepbound): aprobada para el manejo crónico del peso en 2023.
Esto permite hacer una distinción importante. No se trata simplemente de medicamentos que aparecieron en redes sociales. Existen ensayos clínicos grandes, aleatorizados y publicados en revistas médicas de alto impacto.
Al mismo tiempo, el uso específico de algunos de estos medicamentos para tratar la obesidad es relativamente reciente, por lo que la investigación sobre sus efectos a largo plazo continúa.
Preguntas frecuentes sobre las inyecciones para bajar de peso
¿Cuánto tiempo tardan en hacer efecto las inyecciones para bajar de peso?
Algunas personas pueden notar cambios en el apetito desde las primeras semanas. La pérdida de peso, sin embargo, es progresiva y varía según el medicamento, la dosis y la respuesta individual.
Los resultados de los estudios se evalúan normalmente durante varios meses, no en cuestión de días.
¿Puedo usar estas inyecciones para bajar solamente 5 o 10 kilos?
No deben utilizarse simplemente para conseguir una determinada apariencia o bajar algunos kilos por motivos estéticos.
Los medicamentos contra la obesidad tienen criterios médicos de indicación que dependen del IMC, enfermedades asociadas, producto específico y autorización sanitaria.
Un especialista debe determinar si existe una indicación real.
¿Las inyecciones para adelgazar sustituyen la dieta y el ejercicio?
No. Funcionan como parte de un tratamiento integral.
La alimentación, la actividad física, el sueño, el comportamiento y el seguimiento médico siguen siendo importantes para mejorar la salud y mantener los resultados.
¿Qué pasa cuando dejo de utilizar las inyecciones?
El efecto sobre el apetito disminuye y algunas personas pueden recuperar parte del peso perdido, o tener una reganancia de peso al poco tiempo de suspender los medicamentos si no crearon nuevos hábitos de vida durante el tratamiento.
¿Qué otras alternativas existen para perder peso?
Científicamente se ha demostrado que la Cirugía Bariátrica es la opción más segura y efectiva para el control de la obesidad, así mismo, tiene beneficios directos en el control de enfermedades metabólicas y la remisión de la obesidad mellitus 2.








